Un reto global

03 noviembre 2017

10 barreras a superar para mejorar la educación en países en vías de desarrollo

Elaboramos un decálogo para que comprendas mejor las dificultades de la labor de Profuturo en todo el mundo y cómo se está llevando a cabo esta lucha por una educación de calidad en todo el planeta.

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La educación a nivel global es uno de los retos que se ha marcado la UNESCO para este siglo. Un trabajo arduo y complejo que conlleva acuerdos con diversas naciones y enfrentarse a muchos años de desigualdad. ProFuturo, la iniciativa de la Fundación Telefónica y la Fundación Bancaria ‘La Caixa’ para el desarrollo de la educación digital en países en vías de desarrollo, es un proyecto comprometido con la misión de erradicar los problemas educativos de los niños más desfavorecidos. Una tarea complicada que se encuentra con muchas dificultades en su día a día. Para comprender mejor los problemas a los que nos enfrentamos hemos preparado un decálogo resaltando los más importantes. 10 barreras que hay que superar si queremos un mundo mejor.

1. Desigualdad: La población analfabeta mundial es de 780 millones de personas. Dos tercios de la misma son mujeres. La necesidad de la incorporación de las niñas desde la base de la educación primaria hasta la formación universitaria es imprescindible para conseguir el objetivo de la educación universal pero, desgraciadamente, el machismo es todavía una lacra presente que aleja a las mujeres de la educación. Erradicarlo es uno de los objetivos de la Agenda Mundial de Educación 2030 promovida por la Unesco.

2. Enseñanza primaria: Aunque diversos estamentos internacionales habían acordado que el objetivo para 2015 sería alcanzar la educación primaria universal esto no ha sido posible. Según cálculos hechos por UNICEF en 2015 más de 115 millones de niñas y niños no acudían a ninguna escuela primaria. Aunque la cifra se ha reducido desde entonces sigue siendo una de las barreras a romper ya que es indispensable asegurar una educación de calidad a los más pequeños y que completen el primer ciclo de su educación.

3. Redes escolares ineficientes: ProFuturo apuesta por la educación digital como forma de incorporar al mayor número posible de alumnos en los países menos favorecidos. La educación digital es un complemento que ayuda a profesores y alumnos acercándoles un caudal infinito de conocimiento que, gracias a la tecnología, se refresca y se actualiza sin necesidad de aumentar los costes en material escolar. La necesidad de formar redes escolares eficientes, mejores escuelas que sean capaces de acoger a más alumnos, es una de las barreras a superar antes de la primera mitad de este siglo. La ONU calculaba que 250 millones de niños que acudían a la escuela salían de la misma sin conocimientos básicos en lectura o matemáticas.

4. Involucrar a los padres: Muchas niñas y niños abandonan la escuela antes de completar los ciclos educativos por presiones familiares. Atender el hogar mientras los padres están trabajando para atender a los pequeños de la casa o, directamente, incorporarse al mundo laboral antes de la edad legal para aportar económicamente suelen ser las razones más extendidas. Más de 250 millones de niños entre los 5 y los 14 años forman parte de la fuerza de trabajo de los países subdesarrollados según la OIT (Organización Internacional del Trabajo). La mayoría de ellos a tiempo completo, el resto combinan el empleo con su asistencia a clase. Educar a los adultos para que comprendan que sus hijos necesitan formarse para poder mejorar sus prespectivas vitales es otro de los retos más importantes.

5. Falta de democratización: A comienzos de año la ONU recalcó la necesidad de educar en valores democráticos para conseguir la paz, promover los derechos humanos, el respeto a la diversidad religiosa, cultural y la justicia.

6. Recesión económica: la crisis económica se ha dejado notar en los países desfavorecidos con especial virulencia: ha reducido la inversión extranjera, ha rebajado las importaciones y, sobre todo, provoca flujos migratorios que debilitan la economía local y elevan la edad media de la población en dichos países. En estos momentos de debilidad económica los presupuestos de educación suelen ser los primeros en resentirse y por ello es necesario que existan iniciativas como las de Profuturo que vienen a complementar los esfuerzos de muchas naciones en todo el mundo.

7. Falta de especialización: Un mundo cada vez más tecnológico exige un esfuerzo en materia de especialización y formación profesional. Otro reto económico pero también de concienciación y de información de la población que tiene que comprender cuáles serán los retos y necesidades del futuro en un mundo en el que la mano de obra va paulatinamente siendo sustituida por la robótica. Lejos de ese futurible, en primer término, urge fundar centros educativos que formen en materias profesionales específicas como la informática o la gestión de recursos.

8. Falta de profesorado: A la falta de recursos económicos se une la falta de un número mayor de profesores en todas las áreas. A ello contribuye el flujo migratorio actual, muchos profesores acaban emigrando, y la falta de recursos educativos para la formación de más profesionales.

9. Educación no obligatoria: Muchos países no observan la obligatoriedad de asistir a clase dentro de sus leyes. Los padres no tienen por qué escolarizar a sus hijos y, por tanto, estos pueden no ser matriculados o asistir los días que quieran a clase. Concienciar contra el absentismo y desarrollar leyes en favor de la escolarización obligatoria es uno de los objetivos principales para conseguir una mejora sensible en la educación.

10. Educación gratuita: Muchos países conservan tasas de pago obligatorio para todos sus alumnos independientemente de los ingresos familiares. Eso hace que muchos niños dejen de asistir a clase porque sus padres no pueden afrontar estos pagos. La Unesco, bajo mandato de la ONU, ya advierte en su último informe que esta es una de las barreras más importantes de cara a conseguir la escolarización universal.

Fuentes: UNESCO, OIT, UNICEF y ONU .