20.01.2018

Hospitalidad sin límites a pesar de la adversidad

Líbano es uno de los países más pequeños del mundo situado en Oriente Próximo. A pesar de su pequeño tamaño y alta densidad de población acoge alrededor de 1,5 millones de refugiados sirios, lo que le convierte en el país con más refugiados en función de su población. Uno de cada cuatro habitantes es refugiado.

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Desde ProFuturo llegamos allí de la mano de Entreculturas y el JRS (Servicio Jesuita a Refugiados). Nuestro objetivo es contribuir, a través de las herramientas que ofrece ProFuturo, a la mejora en la educación de los niños y niñas que se encuentran en situación de refugio. En agosto de 2016, Human Rights Watch contabilizó 1.0033.513 desplazados por la guerra de Siria, muchos de ellos en el Valle de la Bekaa.

Allí acudió a principios de 2017 María Lacadena junto con su compañera Isabel Pérez Porras, miembros del equipo de Operaciones y de Formación de ProFuturo, respectivamente. El motivo de su viaje fue presentar ProFuturo y conocer en primera persona cómo viven las personas refugiadas sirias en el país para entender mejor las dificultades del contexto al que queremos hacer llegar el proyecto. María relata cómo llegó al lugar donde el sufrimiento de dejar atrás el hogar y a los seres queridos eran la tónica general, y sin embargo y a pesar de tanta adversidad, lo que encontró fue generosidad y hospitalidad sin límites.

Este es su mensaje:

“En nuestra visita al Valle de la Bekaa, visitamos el asentamiento de Telyani, en el que viven alrededor de 90 familias sirias. Recibe este nombre debido a que así se llama el propietario de las tierras que las prestó para dar acogida a tantos refugiados que huyen de la barbarie de la guerra.

En el colegio de educación formal de Telyani, tuvimos la oportunidad de conocer a Amina, refugiada siria en Líbano desde hace varios años. Amina era la propietaria de una guardería en Alepo que fue bombardeada, por lo que tuvo que huir con su familia. Ahora es directora de este colegio en el que estudian 570 niños, todo un ejemplo de valentía y superación.

Una de las experiencias que me marcó fue ser testigo de la increíble hospitalidad de muchos desconocidos. Una familia nos invitó su tienda, en la que vivían 17 personas. Huyeron de Homs y ya llevaban casi tres años en el asentamiento. A pesar de lo poco que tenían, no dudaron en esforzarse para hacernos sentir como en casa. Nos presentaron a su familia y nos invitaron a tomar un té.

Estos días en el Líbano me hacen ser más consciente de los millones de personas en el mundo que se encuentran hoy en situaciones de vulnerabilidad y necesitan ser ayudadas, escuchadas, queridas. Hoy siento más que nunca que la educación es fundamental y una herramienta necesaria para creer y mirar hacia el futuro. ProFuturo puede contribuir a que la educación de estos niños y niñas mejore y lo hagan también, por lo tanto, sus oportunidades de futuro”

ProFuturo en Líbano:

De la mano de Entreculturas y el Servicio Jesuita Refugiados (JRS por sus siglas en inglés), ProFuturo está presente en un centro de apoyo escolar beneficiando a unos 150 niños refugiados. Estos niños han podido inscribirse en escuelas públicas, pero necesitan apoyo debido al cambio de la currícula y del idioma, entre otros.