17.04.2018

La vulnerabilidad no es un límite

Esta semana tenemos la fortuna de contar desde Angola y prácticamente en directo con el impactante relato de Enrique Vázquez, responsable de Operaciones de ProFuturo en Angola. Él  nos descubre lugares asombrosos arrasados hace cinco lustros por la guerra y en los que se levantan escuelas a base de tesón y esfuerzo con la única ayuda de los miembros de la comunidad.

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Mientras recorre las rojizas tierras encharcadas por las lluvias y atraviesa los caminos donde las vacas se cruzan con cierta asiduidad en medio de frondosos y arbolados parajes, Enrique va tomando notas y grabando las imágenes con el móvil que nos envía cuando consigue conexión.

Enrique se ha convertido en nuestros ojos, nuestros oídos y nuestro corazón. Nos descubre lugares asombrosos arrasados hace cinco lustros por la guerra y en los que se levantan escuelas a base de tesón y esfuerzo con la única ayuda de los miembros de la comunidad; o colegios como el habilitado en los subterráneos de una parroquia en los que se imparte clase a dos millares de alumnos. Lugares, en definitiva, de vulnerabilidad extrema donde ProFuturo prospecta su futura implantación.

Martes, 10 de abril


“Hoy he estado en una de las escuelas más impresionantes que he visitado en Angola desde que llegué: la parroquia de Nossa Imaculada Conceiçao, única parroquia del área de Patrice Lumbumba, situada en el perímetro suburbano de Lubango, provincia de Huila, que abarca entre 20 y 30 kilómetros. Esta escuela tiene un total de casi 2.000 alumnos, siendo 1.270 de primaria. Los niños que asisten vienen de entornos de absoluta vulnerabilidad. La escuela se encuentra en el subsuelo de la parroquia, donde han aprovechado al máximo los espacios para que los alumnos puedan tener un lugar físico donde aprender.”


“Se funda la escuela 1563 del Proyecto Melica, siendo uno de los pocos proyectos en este momento histórico, que dio la oportunidad de estudiar a mujeres adultas al margen de las obligaciones preestablecidas debido a su sexo dentro del núcleo familiar”


Miércoles, 11 de abril

“Después de casi una hora de caminos de tierra batida y piedras, llegamos a la misión católica de Caconda. En 1889 los Padres Espiritanos fundaron esta misión, en la región de Lubango, provincia de Huila, a la que asisten niños de varias aldeas cercanas en situación de alta vulnerabilidad.

En tiempos de guerra, durante los años 94 y 95 especialmente, las personas salían de las aldeas más distantes del municipio, presas del pánico y el terror, y venían a esta misión, donde el Padre Puben, holandés de la orden de los espiritanos, las protegía en su iglesia de las fuerzas militares a las que se enfrentaban en aquel momento.

Hoy en día, en esta misión tienen un total de 968 niños matriculados, de los cuales, 518 son de educación primaria y 450 de primer ciclo. Además, disponen de módulos de alfabetización para adultos que presentan dificultades de aprendizaje. A pesar de su imponente aspecto, esta edificación precisa urgentemente renovaciones estructurales debido al deterioro sufrido con el paso del tiempo. Nuestra intención es que ProFuturo y nuestros coordinadores lleguen a esta localidad. Sin embargo, no va a ser tarea fácil debido a su difícil acceso.”

Jueves, 12 de abril


“La escuela Padre Leonardo Sikufinde en la zona de Quipungo, en la provincia de Huila, es un claro ejemplo de trabajo comunitario y de lucha por una causa tan poderosa como la educación.

Debido a que el gobierno no tiene escuelas de primaria en esta zona, la comunidad se obligó de alguna manera a ser proactiva y creativa con el fin de no dejar a sus más jóvenes sin espacios físicos para poder formarse. Así, en el año 2015, decidieron construir esta escuela donde los miembros de la comunidad han contribuido con pequeñas dotaciones económicas o bien con su mano de obra, para levantar los cimientos de su propia comunidad educativa.
Hoy en día, la escuela dispone de 6 salas de aula, 10 profesores y 321 niños de primaria, además de impartir clases de inglés a sus alumnos de primer ciclo. A pesar de seguir en construcción, a día de hoy siguen esforzándose por aumentar la capacidad de la escuela. Eso sí, poco a poco, dependiendo de los fondos que consiguen recaudar.”

Lunes, 16 de abril

“En el tramo final de nuestra prospección a las escuelas de Lubango, en el barrio de Freixiel, comuna de Capelongo, en el municipio de Matala, provincia de Huíla, nos encontramos con una interesante historia. El Proyecto Melica, Mukai Efimbu Liove Liefika en el dialecto local, cuyo significado en castellano es el de “Mujer aquí llegó tu oportunidad“, fue creado por madres Doroteas en 1989 con el único propósito de ser un centro de aprendizaje de costura para la comunidad femenina.

Las mujeres que se reunían en este lugar, llevaron más allá su interés por la costura, pensando que podría ser interesante grabar con hilo las iniciales de las personas cuyas prendas cosían. Sólo había una dificultad, y es, que se dieron cuenta de que para poder bordar distintas iniciales primero tenían que aprender a leer.

Así, con la ayuda de las hermanas misionarias, se funda la escuela 1563 del Proyecto Melica, siendo uno de los pocos proyectos en este momento histórico, que dio la oportunidad de estudiar a mujeres adultas al margen de las obligaciones preestablecidas debido a su sexo dentro del núcleo familiar. El derecho a estudiar en este momento lo tenían mayoritariamente los hombres.

A día de hoy, esta escuela tiene 9 salas de aula y 542 alumnos de primaria matriculados, de entre los cuales se encontraban en sus orígenes los hijos de dichas costureras que, no conformándose, lucharon por conseguir tener acceso a la educación tanto para ellas como para sus familias.Todas estas historias son claros ejemplos de que la vulnerabilidad no es un límite si se sale del conformismo y se apuesta por el cambio con esperanza y perseverancia, sacando el máximo provecho de los recursos.”