Hace diez años, Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa” pusieron en marcha ProFuturo con una convicción: que el lugar de nacimiento de un niño o una niña no debía determinar sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo. A cierre de 2026, ambas entidades habrán destinado 386 millones de euros al programa, beneficiando a más de 5,7 millones de niños y niñas en más de 45 países de Latinoamérica, África y Asia. A lo largo de su trayectoria, ProFuturo ha trabajado en alrededor de 6.000 escuelas en contextos vulnerables, muchas de ellas con conectividad limitada o inexistente.
Coincidiendo con el 10º aniversario del programa, ProFuturo ha presentado en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, su Memoria del 10º aniversario, Trascender el presente para transformar el futuro, que ha contado con la intervención de Leticia de Rato, responsable de Relaciones Institucionales y Alianzas de Fundación Telefónica. La publicación combina datos y evaluaciones con testimonios de estudiantes, docentes y comunidades educativas para mostrar el impacto de integrar la tecnología en la educación con un propósito pedagógico, formación docente y acompañamiento sostenido.
Una década de educación con tecnología
La propuesta de ProFuturo combina tecnología y contenidos educativos, con formación docente, acompañamiento a las escuelas y evaluación. Un modelo diseñado para adaptarse a realidades muy diversas y llegar también a escuelas rurales, entornos humanitarios y comunidades donde la conectividad sigue siendo una barrera.
Esta apuesta por una educación de calidad impulsada por la tecnología está alineada con el propósito de Telefónica de ser la mejor vía de acceso de ciudadanos, empresas e instituciones a las tecnologías digitales y se concreta, a través de ProFuturo, en nuevas oportunidades de aprendizaje para quienes parten de contextos más vulnerables.
La medición constituye uno de los principales ejes del programa. En esta década, ProFuturo ha impulsado más de 35 estudios y evaluaciones para analizar su impacto.
Entre las evidencias recogidas, en Brasil los estudiantes de escuelas con ProFuturo avanzaron entre 2017 y 2023 algo más de tres veces más en Matemáticas y Lenguaje que los de escuelas comparables sin el programa. En Chile, el avance fue casi 4,5 veces mayor en Matemáticas y cerca de tres veces mayor en Lenguaje.
El impacto alcanza también al profesorado: el 97% de los docentes reconoció haber modificado sus prácticas educativas integrando tecnología, mientras que quienes realizaron más de cuatro cursos entre dos autoevaluaciones mejoraron su competencia digital casi cinco veces más que quienes no siguieron formación.
Historias de transformación ponen rostro al impacto
Más allá de las cifras, la Memoria recoge historias como la de Deyvi Antonio Saldaña Castrejón, que tuvo dificultades para seguir las clases durante su infancia en Perú. El uso de los contenidos de ProFuturo le permitió aprender a su propio ritmo, ganar confianza y mejorar su desempeño académico. Hoy estudia Ingeniería Empresarial y de Sistemas en la Universidad Científica del Sur. “Cuando niño nuestras posibilidades eran casi nulas, ahora mi futuro lo veo más prometedor”, explica.
O la de Ibrahim Waibi, en Uganda, que pasó de sentirse rezagado en la escuela a obtener la máxima categoría en la prueba nacional de finalización de primaria. Actualmente cursa secundaria en un itinerario de TIC y Ciencias y ayuda a otros jóvenes de su comunidad a adquirir competencias digitales. “ProFuturo me ha dado más que educación. Me ha dado dirección, confianza y la creencia en lo que puedo lograr”, afirma.
Estas experiencias se reflejan también en los indicadores: el 90% de los estudiantes afirmó sentirse más motivado para asistir a la escuela, el 93% considera que los contenidos interactivos mejoran su comprensión y el 95% señala que ProFuturo le ayuda a implicarse más en su aprendizaje.
Sus historias muestran cómo el impacto del programa de Fundación Telefónica y la Fundación «la Caixa», se mide en mejoras del aprendizaje, formación docente y acceso a tecnología, pero realmente va mucho más allá de esto. Se refleja en estudiantes que amplían sus horizontes, descubren nuevas posibilidades y adquieren la confianza para imaginar un futuro distinto al que creían posible.