07.06.2018

La motivación para buscar nuevos senderos de aprendizaje

Brasil es el quinto país más grande del mundo después de Rusia, Canadá, China y Estados Unidos. Dicho de otra manera, toda Europa (Rusia excluida) cabría en el territorio del gigante del sur. En una de las áreas rurales situada al oeste de Manaos, la capital del estado de Amazonas, en el municipio de Taruma, la licenciada en informática y formadora de ProFuturo de Fundación Telefónica / Vivo a través de Fundación Vitoria Amazónica, Valquiria Gomes Coelho, nos relata su experiencia al visitar una de las escuelas donde la educación digital integral de ProFuturo ya es una realidad.

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“Cuando empecé a trabajar como formadora en la Fundação Vitória Amazônica, socia ejecutiva de ProFuturo en Brasil, la primera escuela que visité fue la de educación primaria Francisca Lima da Rocha, situada en el municipio de Tarumã, en la zona rural de Manaos (estado de Amazonas, Brasil).

Mientras que algunas escuelas esperan recibir todo el material pedagógico del ministerio, aquí podemos comprobar el impacto que tiene la formación recibida en los pequeños detalles y gestos de la propia escuela. Por ejemplo, cuando entré en el aula de la coordinadora Lilian Santos, me fijé en unas caricaturas de los alumnos colgadas en la pared. Eran autorretratos que ellos mismos hicieron en una actividad inspirada en el taller Papel del Profesor, en 2017. La idea era que los niños y niñas se reconocieran e identificaran sus propias diferencias y características. Con la formación, Lilian dijo que comprendió la importancia de la inclusión y la identificación de las marcas personales de cada uno.

Esta inclusión es todavía más importante en regiones como Manaos, donde hay población blanca, negra, indígena; mucha diversidad. Me pareció interesante que la profesora adaptase para los niños una actividad en la que ella misma participó durante su formación. Asimiló el aprendizaje del taller, que le hizo despertar nuevas ideas y miradas.

No es difícil darse cuenta de que a Lilian le apasiona el arte de educar. Pero lo más impresionante de todo es la manera en que llegó al mundo de la educación. Hace cuatro años todavía trabajaba como vigilante de sistemas de alarmas en una empresa de seguridad. La oportunidad de dar clases surgió por influencia de su hermana mayor, que era profesora en una escuela privada. Estudió la carrera de Pedagogía a distancia, dio clases de refuerzo escolar y la acabaron llamando de la escuela donde enseña hasta el día de hoy.


“Profuturo beneficia a un total de 57.960 alumnos en la región de Manaos en 210 escuelas tras haber formado a 2.100 profesores.”


La alegría de ejercer la profesión con la que siempre soñó hace que Lilian busque constantemente nuevas formas de innovar con el fin de hacer sus clases más atractivas y facilitar el aprendizaje de los alumnos.

A parte del curso Papel del Profesor, también participó en el curso Espacios Diferenciados. Lilian siempre comenta que intenta poner en práctica todo lo que aprende, puesto que el proyecto facilitó la creación de nuevas formas de adquirir conocimientos. En el caso del curso Espacios Diferenciados, la gran inspiración se ha traducido en el uso de áreas exteriores de la escuela para actividades como el pícnic y los grupos de conversación, además del aumento del uso de la tecnología en el aula.

Si las formaciones de ProFuturo motivaron a la profesora para que buscara nuevos senderos para el aprendizaje, esta voluntad de marcar la diferencia es la prueba de que la vocación puede llegar en cualquier momento”.