13.09.2018

Senegal: un nuevo y apasionante reto

De la mano de Ignacio González-Blanch, miembro del equipo de Operaciones en África, y Álvaro Ros, de alianzas globales y relaciones institucionales de ProFuturo, nos adentramos en Dakar, capital de Senegal, una de las ciudades más pobladas del África Occidental y una de las regiones con mayor renta per cápita del continente. Durante un viaje el pasado mes de julio ambos tuvieron la ocasión de prospectar la treintena de centros escolares propuestos por la ONG World Vision a los que llevarán la solución educativa digital de ProFuturo por vez primera en Senegal.

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Los responsables de los colegios de la región rural de Fatick, en el interior del país, se mostraron entusiasmados con la implantación de la solución educativa de ProFuturo, tal y como comprobaron Ignacio y Álvaro en este esperanzador viaje.

Situada en la península de Cabo Verde, en la costa atlántica de África, Dakar, capital de Senegal, es una de las ciudades más pobladas del África Occidental y una de las regiones con mayor renta per cápita del continente africano. Su fisionomía es la de una metrópolis en la que contrastan los rascacielos y modernos edificios como el Gran Teatro Nacional, el recién estrenado Museo de las Civilizaciones Negras, el estadio de baloncesto o el gran centro de convenciones con las vetustas y sencillas construcciones tradicionales.

El pasado 15 de julio aterrizaban en el flamante y recién inaugurado aeropuerto Blaise Diagne de Dakar Nacho González Blanch, de planificación y despliegue de África y Álvaro Ros, de alianzas globales y relaciones institucionales de ProFuturo. Juntos recorrían los 47 kilómetros de autopista hacia el centro capitalino, una gran infraestructura también de reciente construcción. En la capital senegalesa debían contactar con World Vision, la ONG cristiana de desarrollo, ayuda humanitaria y promoción de la justicia que, desde 1950, trabaja con las comunidades más desfavorecidas para luchar contra la pobreza y conseguir un desarrollo sostenible. Para ello, les acompañaba en el viaje Susanna Oliver, gestor de proyecto para Senegal de World Vision España.

Resulta conveniente resaltar que World Vision, aliada de ProFuturo en Filipinas, Zimbabue y Angola, tiene presencia en 100 países con programas de desarrollo amplios.  Además de ser la mayor ONG proveedora de agua potable del mundo –acerca el agua a una persona nueva cada 10 segundos–, los programas integrales de World Vision abarcan desde ayuda a las mujeres y niños, salud, emergencias, saneamiento, infraestructuras, microcréditos o educación, entre otros. Es precisamente la colaboración en el ámbito educativo la que hace de World Vision un aliado fundamental. De esta manera, la misión de Nacho y Álvaro era prospectar la treintena de centros escolares propuestos por la ONG a los que llevar la solución educativa digital de ProFuturo por vez primera en Senegal.

Su destino final no era Dakar sino la región rural de Fatick en el interior del país, donde el paisaje y las costumbres son radicalmente distintos. Tras una reunión con el Ministerio de Educación para presentar el proyecto a la Directora de Educación Primaria, Ndèye Aby NDAO CISSÉ, comenzó su viaje por la única carretera asfaltada hacia Fatick, situada a tres horas de la capital. Allí les esperaba Marie Louise Diouf, una mujer africana resolutiva, acogedora, muy profesional, volcada en el desarrollo de su país y coordinadora de la región de Fatick de World Vision Senegal.

Ya en el entorno rural, donde abundan los baobabs, símbolo nacional de Senegal, casi ninguna de las 24 escuelas públicas que pudieron visitar a lo largo de la semana se encuentra dotada de equipamiento tecnológico. Las pizarras convencionales y pupitres dobles con bancos incorporados son el único equipamiento en unas escuelas construidas a modo de barracones con adobe, cemento y techados de zinc, que acogen, cada una de ellas, entre 200 y 400 alumnos. Tan solo L´école élémentaire de Sagne, dirigida por una mujer, Marie Sene, tiene una biblioteca.

Álvaro y Nacho junto con el equipo de World Vision sabían que iban a encontrar las escuelas vacías dado que, desde el mes de julio hasta finales de septiembre, coincidiendo con el periodo de lluvias, son las vacaciones escolares. Las visitas y encuentros se habían concertado con los directores de los centros.

Los responsables de los colegios se mostraron entusiasmados con la implantación de la solución educativa de ProFuturo. Están convencidos de que será de gran ayuda para los niños e incluso para solventar uno de los grandes envites a los que se enfrentan: el aprendizaje del francés, el idioma oficial en Senegal. Y es que en la región de Fatick se habla la lengua serer, como en Dakar el wolof, de manera que el programa de educación global ProFuturo –con contenido en francés subtitulado–, puede convertirse en un elemento definitivo para que los alumnos acaben primaria hablando, escribiendo y leyendo francés correctamente.

Inicialmente, y si todo va bien, a partir del mes de octubre 4.000 niñas y niños comenzarán a estudiar con las tablets y se iniciarán en competencias digitales en un nuevo país del mundo, Senegal, que se encuentra en el puesto 162 sobre 188 estados de Índice de Desarrollo Humano de la UNESCO y en el que la media de años de escolarización es de 2,8*. Un nuevo y apasionante reto para proporcionar nuevas oportunidades de un futuro mejor a niños en entornos vulnerables.

Por Ignacio González-Blanch y Álvaro Ros

* Número promedio de años de educación recibida por personas mayores de 25 años (UNESCO Institute for Statistics, 2016).