02.06.2020

Un cuento infantil para explicar el viaje de ProFuturo

Erica Joanne Esteban, coordinadora de proyectos en la escuela Pasadeña Elementary School de El Nido (Filipinas), ha logrado convertir una historia local en un cuento infantil con vocación internacional. Gracias al trabajo de Erica y su amiga de la universidad, la ilustradora Abigail Lee, así como del apoyo de los coaches de su escuela, los niños de esta escuela se convirtieron en protagonistas de un bonito cuento que puede servir de inspiración a muchas otras escuelas. Erica nos lo cuenta en este post.

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Cuando llegué a El Nido, hace más de un año y medio, lo primero que me sorprendió es que los niños de la escuela tenían miedo de acercarse a las tablets. Algunos incluso temblaban al sujetarlas y muchos no habían visto una jamás. Soy de Manila y no me imaginaba esa reacción, ya que allí la tecnología es algo muy común, como en todas las las grandes ciudades; fue en ese momento cuando me di cuenta de la división tan grande que existía entre el entorno rural y la ciudad.

Para los pequeños de esta zona, la escuela es un lugar donde usas los libros para leer y aprender y escribes todo en cuadernos. Esa es su rutina y desde luego no estaban preparados para incorporar las tablets o cualquier elemento tecnológico. Me puse en su lugar pensando cómo sería ser un niño en una zona rural y me pregunté por qué estaría asustada al sujetar una tablet en mis manos.

Pronto me di cuenta de lo más importante: esos niños no sabían para qué sirven esos dispositivos. No los han visto antes, por lo que se muestran cautelosos. Como educadores, tenemos que saber que los niños siempre tienen una pregunta en mente y que se pasan el día buscando respuestas para esas cuestiones. Sin duda, la de ellos era ¿para qué sirve esta cosa rectangular?

Un cuento para inspirar y explicar

Durante muchos años, he sido he sido narradora de historias, storyteller, y de repente me vino a la cabeza la posibilidad de hacer un cuento para explicar este nuevo concepto de la educación digital de un modo ameno. Quería que los niños se identificaran con la historia, que se emocionaran y que a la vez entendieran el proceso, así que pasé un tiempo observando su comportamiento, sus preguntas, cómo reaccionaban a la llegada de la maleta con las tablets… en esos momentos se emocionaban muchísimo, era una situación muy especial. Todas las fotografías se las fui pasando a mi buena amiga de la universidad  Abigail Lee, que es ilustradora.

Dedicamos tiempo a pensar qué entendían los niños por ProFuturo. Les explicamos a qué se dedicaba, cómo la maleta de ProFuturo cruzó el océano en un largo viaje para encontrarse con nosotros. Les hicimos partícipes de lo importante que es ese viaje y este proyecto. Comprendieron lo afortunados que somos en El Nido cuando les dijimos que ProFuturo está en muchos otros países y que millones de niños como ellos reciben estas tablets para poder aprender.

Somos parte de un proyecto internacional y pensé que, tal vez, este cuento pudiera ser tan internacional como la iniciativa de ProFuturo. Los coaches se mostraron entusiasmados y me ayudaron en todo momento a que esta historia se convirtiera en una realidad. Creo que es un libro de cuentos universal, aunque esté basado en la experiencia de los niños de zonas rurales de Filipinas. Y creemos que podría ser útil para muchos niños en otros lugares del mundo, para que no sientan que las tablets son algo a lo que tener miedo.

Erica Esteban, coordinadora de proyectos