Para Fundación Telefónica y Fundación «La Caixa», 2025 fue un año clave en el que, a través de su programa ProFuturo, reafirmaron su vocación impulsando una educación digital de calidad en entornos vulnerables, mejorando las oportunidades de miles de niños, niñas y docentes en el mundo. Un compromiso que en este 2026 se consolida gracias a la intervención reforzada en las mejores operaciones y escuelas y al fortalecimiento de su plan de medición de impacto, que a través de metodologías rigurosas, permite obtener evidencias periódicas cada año, así como análisis a largo plazo para identificar y demostrar los efectos positivos del programa.
Entre los objetivos para este nuevo año destaca la integración de la inteligencia artificial en el ecosistema educativo y organizativo de ProFuturo para impulsar la innovación, la producción de contenidos y la gestión del programa, cuyo plan formativo se enmarcará en el contexto de la Escuela de Actores Clave. Éste busca incorporar diferentes alternativas a nivel metodológico para optimizar el proceso de aprendizaje y lograr resultados más significativos y duraderos. Al combinar diferentes enfoques, se garantiza una experiencia de aprendizaje más enriquecedora y personalizada.
Además, de cara a este nuevo año, ProFuturo volverá a participar en diferentes foros y jornadas internacionales, aportando su visión, experiencia y conocimiento y, al mismo tiempo, ejemplificando cómo la cooperación filantrópica europea puede generar soluciones globales y reducir brechas en entornos vulnerables, mediante la innovación educativa y la tecnología.
Del mismo modo, en consonancia con el ODS 17 de la Agenda 2030, ProFuturo continuará fortaleciendo su red de alianzas estratégicas con socios y organismos tanto globales como locales. Este enfoque colaborativo asegurará que su impacto llegue de manera efectiva a las comunidades más necesitadas, garantizando no solo la continuidad del programa en las regiones donde ya opera, sino también su sostenibilidad a largo plazo. Dentro de este marco, seguirá participando en la elaboración conjunta de estudios e informes con otras entidades, con el propósito de mirar más allá de las aulas y entender los retos de la inclusión digital desde múltiples perspectivas.
En este sentido, el Observatorio de ProFuturo seguirá conversando con docentes, investigadores y expertos internacionales para entender qué está cambiando, y qué debería cambiar, en la escuela. También para promover la discusión y la reflexión sobre la situación actual de la educación digital en el mundo, especialmente (aunque no solo) en entornos vulnerables.
De cara a este año, la discusión educativa se desplaza hacia cuestiones concretas: de qué manera se usan las nuevas tecnologías en el aula, su impacto en el aprendizaje o cómo alteran el trabajo docente y la organización escolar. El foco se aleja del dispositivo y se acerca a las decisiones pedagógicas que lo acompañan. Lo relevante no será distinguir entre tecnologías “buenas” o “malas”, sino entender qué dinámicas se consolidan, cuáles generan fricción y qué decisiones educativas intervienen en contextos concretos.