Cómo “enseñar a enseñar” pensamiento computacional

“El papel de un maestro es crear las condiciones necesarias para la invención, en lugar de proporcionar un conocimiento ya hecho.” Estas palabras del matemático y educador Seymour Papert, pionero del pensamiento computacional y su aplicación a la educación, contienen ya una pista de cómo deben, profesoras y profesores, abordar el aprendizaje del pensamiento computacional en las aulas. Pero, ¿cómo enseñar a los enseñantes? Este artículo repasa algunas propuestas formativas destinadas a los maestros.

Cómo “enseñar a enseñar” pensamiento computacional

Planteemos un clásico problema de matemáticas que, seguramente, a todos nos suena muy familiar: Elena tiene 60 melones. Su amiga Marta se come 25 y su hermano Luis, se come 32. ¿Cuántos melones le quedan a Elena? Cuando todos estudiamos hace unos años, la respuesta a este problema estaba bien clara. Los diseños didácticos, basados en la pedagogía de la respuesta, puramente instruccional, nos enseñaban que a Elena le quedaban tres melones. Hoy en día, aplicando procesos del pensamiento computacional, obtendríamos algo muy diferente. Así, antes de responder cuántos melones quedan, los estudiantes se preguntan: ¿por qué tiene Elena tantos melones? ¿Por qué se reparten de esa forma? ¿A quien se le ocurre comer tantos melones?

Con este ejemplo, Cristina Araya, responsable de educación en Fundación Telefónica Movistar Chile, nos explicaba, en una charla sobre pensamiento computacional que mantuvimos con ella y otros expertos en la materia, cuál era uno de los principales desafíos a la hora de formar docentes capaces de desarrollar pensamiento computacional en sus alumnos. Así, nos contaba que el reto más grande para los profesores era hacer la transición desde la pedagogía de la respuesta a la pedagogía de la pregunta: “Preguntas que tienen que ver con estadios de pensamiento superior, con poder implementar de manera transversal en el desarrollo del ciudadano digital estas habilidades de pensamiento. Nos referimos a la capacidad de descomponer el problema, reconocer patrones, abstraer, secuenciar…” Nos contaba esta especialista. Y concluía: “Poder hacer esa transformación desde el diseño didáctico. Ese es uno de los mayores desafíos.” Partiendo de esta reflexión, el Observatorio ProFuturo quiere profundizar en cómo se está ayudando al profesorado a afrontar este y otros desafíos relacionados con la aplicación y la enseñanza del pensamiento computacional en las aulas.

Hoy en día, dada la rápida, descentralizada y diversa propagación del pensamiento computacional en diversos países, es imprescindible abordar el tema de la formación docente. En este sentido cabe preguntarse ¿cómo debemos formar al profesorado encargado de trasladar de forma eficiente el pensamiento computacional a sus estudiantes?

Como ya hemos visto, el objetivo del pensamiento computacional no es enseñar a todo el mundo a pensar como un informático, sino a comprender cómo usar los conceptos y procesos de la programación para aplicarlos a nuestras vidas y actividades diarias para solucionar problemas y plantearnos nuevas preguntas que puedan ser resueltas de la misma manera. En este contexto, es importante tener en cuenta que el desarrollo del pensamiento computacional no requiere obligatoriamente el manejo de herramientas y lenguajes computacionales, sino la comprensión de los procesos cognitivos que atañen a este pensamiento y contar con estrategias para abordarlo desde diversos enfoques metodológicos. Por eso, las oportunidades de formación docente debatidas por expertos en el área se han centrado mayoritariamente en la necesidad de abordar aspectos pedagógicos en lugar de trasladar las habilidades digitales. Teniendo en mente todos estos elementos, ¿cuáles son las mejores propuestas de formación docente para enseñar el pensamiento computacional?

En una investigación reciente para la Comisión Europea, Stefania Bocconi, Doctora en Ciencias Cognitivas y de la Educación, y otros autores hacen un repaso de las propuestas más interesantes presentadas en los últimos estudios académicos. En el Observatorio ProFuturo hemos querido resumir estas propuestas y extraer algunas de sus características fundamentales.

Propuestas para todas las asignaturas

La mayor parte de las propuestas analizadas parecen diseñadas para profesores de todas las asignaturas, con un foco particular en profesores de asignaturas STEM. Los enfoques pedagógicos abordados no se centran en la adquisición de habilidades relacionadas con la codificación, sino más bien en profundizar y adquirir habilidades pedagógicas para facilitar la resolución de problemas complejos mediante prácticas de pensamiento computacional. Incluyen la narración de historias (storytelling), la resolución de problemas y las pedagogías deductivas e inductivas centradas en modelos computacionales.

Formación inicial con enfoque psicológico

En esta línea, algunos autores proponen una formación docente para introducir dentro de la formación inicial del profesorado de Educación Primaria y Secundaria, en el marco de una asignatura de teorías de aprendizaje y motivación, un módulo relacionado con el pensamiento computacional centrado en la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Con ello, buscan que el profesorado no solo se anime a trabajar el pensamiento computacional cuando termine la carrera, sino que lo conciba desde un enfoque psicológico que ayudará de forma relevante a que su alumnado solucione de forma efectiva los problemas que se le planteen.

Talleres formativos intensivos con acompañamiento y tutorización

Algunos otros investigadores realizan una propuesta integral de formación docente que incluye un aprendizaje presencial de una semana de duración, el seguimiento y acompañamiento a docentes en el aula y una tutorización con soporte online. Durante los talleres formativos, la propuesta plantea organizar dos grupos de trabajo; uno destinado a aquellos y aquellas docentes que quieran integrar los principios de las Ciencias de la Computación en el currículo escolar, y otro destinado al profesorado que quiera trabajar módulos más cortos y de forma transversal en diversas áreas de conocimiento. Una vez adquiridos los conocimientos técnicos y pedagógicos de forma intensiva, cada docente deberá comenzar a aplicarlo en su contexto educativo, contando con un apoyo de expertos quienes promoverán una co-docencia mediante reuniones periódicas y observación directa en el aula. Finalmente, la propuesta prevé un apoyo adicional online disponible durante todo el curso escolar.

Formación online vs presencial

Los cursos online masivos y abiertos (MOOC, por sus siglas en inglés) como medio de formación profesional del profesorado también han tenido cierto desarrollo, aunque hay que tener en cuenta que mantener algún componente presencial en este tipo de formaciones siempre es importante. Así, por ejemplo, una encuesta reciente realizada a más de 900 maestros activos en Inglaterra, concluyó que las formaciones presenciales, combinadas con la creación de comunidades online, son particularmente efectivas para abordar sus necesidades formativas.

Especialización para enseñar Ciencias de la Computación

Algunos autores se refieren a la necesidad de “profesionalizar” y especializar de alguna manera a aquellos profesores que van a impartir clases de Ciencias de la Computación. En el caso concreto de la educación primaria, también consideran la necesidad de incluir, dentro de los programas educativos para profesores, especialistas en esta materia para que les enseñen las nociones básicas, ligadas, por ejemplo, a las asignaturas STEM.

Como vemos, existen numerosas perspectivas, enfoques, recursos y prácticas que pueden usarse como modelo para diseñar planes docentes adaptados a las realidades y necesidades de instituciones educativas, profesorado y alumnado. En todas ellas, es importante que el docente se convierta, en palabras, una vez más, de Seymour Papert, en un especialista en el “arte de aprender” para, con ayuda del pensamiento computacional y la tecnología, darle la vuelta a la educación concebida como un proceso meramente instruccional, en el que el niño no aprende, sino que “es enseñado”, y desarrollemos una educación activa en el que cada uno construya su propio aprendizaje.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Bocconi, S., Chioccariello, A., Dettori, G., Ferrari, A., & Engelhardt, K. (2016). Developing Computational Thinking in Compulsory Education – Implications for policy and practice. En Joint Research Centre (JRC). https://doi.org/10.2791/792158

Hazan, O., Ragonis, N. & Lapidot, T. (2020). Guide to Teaching Computer Science: An Activity-Based Approach. Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-030-39360-1

Sentence, S. & Humphreys, S. (2015). Online vs face-to-face engagement of teachers for their professional development needs. Conference Paper. King’s College London. https://doi.org/10.1007/978-3-319-25396-1_7

Yadav, A., Hong, H., & Stephenson, C. (2016). Computational Thinking for All: Pedagogical Approaches to Embedding 21st Century Problem Solving in K-12 Classrooms. TechTrends. https://doi.org/10.1007/s11528-016-0087-7

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