Las mujeres y el liderazgo educativo

El buen liderazgo escolar femenino incrementa los resultados de aprendizaje. Lo dice la evidencia. Sin embargo, a pesar de ello y de que son mayoría en los puestos de base, la cosa cambia cuando nos vamos encaminando hacia los despachos de dirección y de toma de decisiones. Las mujeres siguen estando gravemente subrepresentadas en el liderazgo escolar. En este artículo, analizamos el estado de la cuestión.

Las mujeres y el liderazgo educativo

Hagamos un experimento. Cierra los ojos y piense en los docentes que tuvo durante sus primeros años de escuela. Y ahora, piense en la persona que se sentaba en la silla del despacho de dirección. Probablemente, su primer docente fue una mujer. Sin embargo, conforme enfilamos hacia el despacho del director, la probabilidad de que la persona que lo ocupe sea también una mujer, es bastante menor. La presencia femenina en posiciones de liderazgo dentro del ámbito educativo representa no solo un indicador de progreso en la igualdad de género, sino también un factor crucial para el desarrollo de entornos de aprendizaje enriquecedores y equitativos. Sin embargo, a pesar de la creciente evidencia que vincula los buenos resultados de aprendizaje con el liderazgo femenino en las escuelas, las mujeres continúan estando gravemente subrepresentadas en roles de liderazgo educativo.

Este artículo explora la importancia del liderazgo femenino en la educación, examinando los desafíos actuales, el impacto positivo que las líderes femeninas pueden tener en los resultados educativos y las estrategias para promover una mayor inclusión de las mujeres en roles de liderazgo.

A pesar de la creciente evidencia que vincula los buenos resultados de aprendizaje con el liderazgo femenino en las escuelas, las mujeres continúan estando gravemente subrepresentadas en roles de liderazgo educativo.

La mujer en el aula y los hombres al despacho

La presencia de mujeres en puestos de liderazgo educativo es crucial para fomentar entornos de aprendizaje inclusivos y equitativos. Sin embargo, la desigualdad de género en estas posiciones es evidente y persistente, y limita el potencial de las instituciones educativas para beneficiarse plenamente de la diversidad de liderazgo. A continuación, exploramos las dimensiones de esta desigualdad y su impacto en el ámbito educativo.

Liderazgo femenino y resultados escolares

Liderazgo educativo mujerLas docentes son mayoría en casi todos los países del mundo. A nivel global, cerca de siete de cada diez docentes en primaria y cinco de cada diez en secundaria son mujeres. Sin embargo, su representación disminuye drásticamente conforme nos vamos acercando a los niveles superiores de gestión y liderazgo educativo. Esta disparidad es más pronunciada en los países de bajos y medianos ingresos, donde la investigación emergente sugiere una correlación positiva entre liderazgos femeninos y escuelas de alto rendimiento​​.

Por ejemplo, en los países francófonos africanos, solo el 22% de los estudiantes asisten a escuelas lideradas por mujeres, aunque estos centros muestran mejores resultados de aprendizaje en matemáticas y lectura en comparación con aquellos dirigidos por hombres​​. En Laos, según datos de Unicef, las escuelas más efectivas tienen el doble de probabilidad de tener a una mujer al frente. En Kenia, una evaluación del programa Tusome encontró que las estudiantes de escuelas lideradas por mujeres obtenían notas más altas en las pruebas de lectura que los estudiantes de escuelas lideradas por un hombre. Y en Togo, donde solo una de cada 10 escuelas están dirigidas por mujeres, los resultados son más altos en aquellas a cuyo frente se encuentra una mujer (Unicef, 2022).

La investigación también subraya el impacto positivo de las líderes escolares femeninas en la creación de entornos educativos seguros y alentadores, especialmente para las adolescentes. Algunos estudios revelan que, bajo su dirección, las niñas se sienten más empoderadas, confiadas y tienen más aspiraciones. La facilidad para dialogar sobre problemas personales, incluyendo temas delicados como el matrimonio temprano y la violencia de género, se ve significativamente mejorada (EDT, 2020). Además, el informe TALIS de 2018 destaca que estas líderes muestran una tendencia mayor hacia un liderazgo instruccional efectivo, promoviendo la colaboración docente, la mejora de habilidades pedagógicas y una responsabilidad compartida sobre el aprendizaje de los estudiantes, lo que marca un contraste notorio con sus contrapartes masculinas y subraya la importancia de fomentar la igualdad de género en posiciones de liderazgo dentro del ámbito educativo.

Estos datos dejan claro el impacto positivo que el liderazgo femenino puede tener en los resultados educativos y en la creación de entornos de aprendizaje más seguros y positivos para las niñas​​.

Sin embargo, a pesar de su creciente representación en la fuerza laboral docente, en varios países de América Latina y el Caribe existe una diferencia de 20 puntos porcentuales entre la proporción de líderes escolares femeninas en escuelas primarias públicas y la proporción de profesoras, según datos de TERCE 2013. Tendencias similares se observan en 14 países de África subsahariana que participaron en la evaluación PASEC 2019, donde solo el 22 por ciento de los estudiantes encuestados asistieron a una escuela dirigida por una mujer. Una investigación de Unicef muestra datos similares en Níger, Mali y Togo, donde solo alrededor de 1 de cada 10 líderes escolares son mujeres.

La investigación también subraya el impacto positivo de las líderes escolares femeninas en la creación de entornos educativos seguros y alentadores, especialmente para las adolescentes.

Barreras al liderazgo femenino en educación

Para abordar las barreras subyacentes que enfrentan las mujeres para ingresar a roles de liderazgo escolar, es necesario entender las barreras más amplias al liderazgo femenino que están incrustadas en capas de influencia social y normas. Como muestra, un botón. Por ejemplo, según un análisis del PNUD (World Values Survey Data), el 50% de las mujeres y hombres entrevistados en 75 países dicen que los hombres son mejores líderes políticos que las mujeres, el 40% siente que los hombres son mejores ejecutivos de negocios, y el 50% de los hombres están de acuerdo en que los hombres tienen más derecho a un trabajo que las mujeres.

Las barreras al liderazgo femenino pueden ser:

Barreras individuales y sociales: A nivel individual, las mujeres a menudo se encuentran con estereotipos de género y prejuicios que cuestionan su capacidad de liderazgo​​. La expectativa de que las mujeres deben equilibrar las responsabilidades familiares con sus carreras profesionales agrega una carga adicional, conocida como la «doble jornada», que no se espera en la misma medida de sus homólogos masculinos​​. Además, las mujeres pueden experimentar una falta de confianza en su idoneidad para roles de liderazgo en comparación con los hombres, en parte debido a la escasez de modelos a seguir femeninos en posiciones de liderazgo educativo​​.

Barreras estructurales: En el nivel estructural, el camino de la carrera docente hacia el liderazgo escolar a menudo penaliza a las mujeres. Los sistemas de promoción basados en la antigüedad, en lugar del rendimiento, y la falta de transparencia en los procesos de promoción, pueden perjudicar a las mujeres​​. Además, aunque pueden existir políticas a favor de la mujer, el compromiso de los funcionarios para implementarlas es a menudo bajo, especialmente en lo que respecta al reclutamiento y la promoción​​.

Estrategias y soluciones para fomentar el liderazgo femenino en educación

La promoción de una mayor inclusión de mujeres en roles de liderazgo educativo requiere de un enfoque multifacético que aborde tanto las barreras estructurales como las percepciones sociales. A continuación, se presentan algunas estrategias y soluciones efectivas que han demostrado ser prometedoras en diversos contextos.

Cambios institucionales y de política

Un primer paso crucial es la implementación de cambios institucionales y políticos que fomenten la equidad de género en los procesos de reclutamiento, selección y promoción. Esto incluye el desarrollo de procesos basados en competencias transparentes requeridas para un desempeño efectivo, lo cual puede complementarse con la introducción de cuotas para asegurar el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo​​. Algunos programas de EDT (Education Development Trust) en Ruanda y Kenia, por ejemplo, han basado la selección de líderes escolares tanto en el desempeño de sus escuelas como en habilidades de coaching, enfoques hacia la educación inclusiva y el impulso para la mejora escolar​​.

Desarrollo profesional accesible

La capacitación en liderazgo escolar debe ser accesible para las mujeres, lo que significa ofrecer formación que pueda ser realizada durante el horario escolar o de manera virtual para superar los desafíos de acceso a cursos residenciales​​. En Ruanda, el programa Building Learning Foundations ha desarrollado una amplia gama de actividades de desarrollo profesional para nuevas líderes y aspirantes, incluyendo capacitación presencial, mentorías, materiales de estudio y apoyo para participar en comunidades de práctica en línea​​.

Incentivos y apoyo

Es fundamental ofrecer incentivos y apoyo a las mujeres para asumir roles de liderazgo, lo que puede incluir garantías de carrera para cónyuges acompañantes, vivienda y otros incentivos, así como la provisión de formación in situ​​. En Etiopía, el programa TARGET trabaja con el Ministerio de Educación para desarrollar una estrategia nacional que contemple las barreras y restricciones para las mujeres hacia roles de liderazgo, incluyendo regulaciones de reclutamiento, nuevos caminos profesionales, mentorías e incentivos​​.

Mentores y redes de apoyo

La creación de redes de mentores y el apoyo mutuo entre mujeres pueden ser clave para normalizar la idea y práctica del liderazgo femenino. En Etiopía, TARGET ha establecido redes nacionales y regionales WomenEd como una red de apoyo para líderes femeninas.

Progresión y promoción basadas en competencias

La progresión y promoción basadas en competencias representan un enfoque innovador en la gestión del talento y el desarrollo profesional, particularmente en el ámbito del liderazgo escolar. Los marcos de competencia son herramientas fundamentales en este enfoque, ya que establecen un conjunto coherente de habilidades, conocimientos y comportamientos esperados que los líderes deben demostrar. Este sistema permite una evaluación objetiva y transparente del rendimiento, alineando las necesidades de desarrollo individual con las expectativas organizacionales.

Conclusión

La persistente subrepresentación de mujeres en posiciones de liderazgo escolar no solo refleja una barrera hacia la igualdad de género en el ámbito educativo, sino que también priva a las instituciones de los beneficios inherentes a una dirección diversificada. A pesar de la evidencia que resalta el impacto positivo del liderazgo femenino en los entornos de aprendizaje, las estructuras sociales y las normas culturales continúan obstaculizando su avance hacia estos roles críticos. Abordar esta disparidad exige un enfoque integral que no solo reconozca y desafíe los prejuicios de género arraigados, sino que también implemente políticas y prácticas concretas para promover el liderazgo femenino en la educación. Este cambio no solo es fundamental para la equidad de género, sino también para el desarrollo de sistemas educativos más inclusivos, equitativos y eficaces.

Referencias

Bergmann, Jessica; Alban Conto, Maria Carolina; Brossard, Mathieu (2022). Increasing Women’s Representation in School Leadership: A promising path towards improving learning, Innocenti Research Briefs. Disponible en: https://www.unicef-irc.org/publications/1399-increasing-womens-representation-in-school-leadership-a-promising-path-towards-improving-learning.html

EDT. 2022. Women in Education Leadership. Disponible en https://www.edt.org/research-and-insights/women-in-education-leadership/

PNUD. 2020. Tackling -Social norms a game changer for gender inequalities.

TERCE. 2013. Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo TERCE: análisis curricular, 2013. Disponible en: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000227501

Unicef. 2022. Can more women in school leadership improve learning outcomes? Disponible en https://www.unicef-irc.org/evidence-for-action/can-more-women-in-learning-leadership-improve-education-outcomes

Unicef. (s.f.) Women in Learning Leadership. Disponible en https://www.unicef-irc.org/research/women-in-learning-leadership/

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